Lo que conviene saber sobre plazos, material y límites del proceso editorial antes de escribir a la redacción.
- ¿Qué necesitáis para empezar a mirar un caso?
- Lo mínimo es una fecha aproximada, un lugar concreto y algún soporte que se pueda consultar: un recorte, una referencia de archivo, una anotación administrativa o el nombre del fondo donde aparece. Sin uno de esos anclajes, el relato se queda en anécdota y no hay por dónde tirar.
- ¿Aceptáis testimonios solo orales?
- Se aceptan, pero se marcan como tales. Un relato transmitido de boca en boca se publica indicando que no hay documento que lo respalde. No lo presentamos como hecho comprobado ni lo mezclamos con material de hemeroteca sin señalarlo.
- ¿Cuánto tarda una verificación?
- Depende del acceso al archivo. Una consulta de hemeroteca local puede resolverse en pocas visitas; un fondo provincial con legajos sin catalogar exige más tiempo y a veces no llega a cerrarse. No damos plazos cerrados porque no dependen solo de nosotros.
- ¿Publicáis todo lo que recibís?
- No. Se descartan los envíos sin datos contrastables, los que repiten material ya publicado y los que buscan confirmar una interpretación sobrenatural concreta. Cuando un caso no se publica, se avisa al autor si ha dejado una dirección de contacto.
- ¿Qué no vais a encontrar aquí?
- No hay afirmaciones sobre causas sobrenaturales, ni diagnósticos médicos, ni valoraciones legales. Tampoco se identifican personas vivas sin su consentimiento. El trabajo se limita a lo que las fuentes permiten sostener y a señalar con claridad lo que queda abierto.
- ¿Cómo se tratan los datos personales?
- Los nombres de testigos se anonimizan salvo autorización expresa. Los documentos se citan por su referencia de archivo y no se reproducen íntegros si contienen información de terceros. Puedes consultar el detalle en la política de privacidad y en las condiciones de uso.